Vida después de la vida

La Ley General de Salud (LGS) indica que la donación es el consentimiento de una persona para que, en vida o después de su muerte, cualquier órgano o tejido de su cuerpo sea utilizado para trasplantes.

En la LGS se contempla que todos los mexicanos somos donadores de órganos o tejidos, por lo que si decides dar vida después de la muerte y convertirte en un donador, lo más importante es que tu familia lo sepa, para que en ese momento en que un familiar fallece, que es el más difícil para cualquier persona, tomar esta decisión y autorizar la donación no le resulte tan doloroso.

También puedes manifestar tu voluntad firmando tu tarjeta de donador voluntario, o el consentimiento expreso que emite el Centro Nacional de Trasplantes; sin embargo aun teniendo estos documentos tu familia es la que tiene la última palabra para autorizar la donación, por lo que es sumamente importante que ellos están enterados y respeten tu decisión de ser donador.

 

Hay dos tipos de donación en vida y después de la muerte: 

En vida: Las personas entre 18 y 65 años, después de pasar una serie de estudios médicos y psicológicos, pueden donar un riñón, un segmento del hígado y médula ósea, con la finalidad de no poner en riesgo su salud. Además de cumplir con los siguientes requisitos que indica la Ley:

  • Tener compatibilidad con el receptor del trasplante
  • Recibir información completa sobre los riesgos de la operación y las consecuencias de la extracción del órgano o tejido
  • Haber otorgado su consentimiento por escrito
  • Los trasplantes se realizarán de preferencia, entre familiares; en caso contrario deberá otorgar su consentimiento ante Notario Público en un documento en el que manifieste que donará de manera gratuita, altruista, libre y consiente

Después de la muerte: Pueden ser donantes los pacientes entre 2 y 70 años que hayan perdido la vida por muerte encefálica, de quienes se obtienen órganos (corazón, pulmones, hígado, páncreas, intestino, riñones) o tejidos (córneas, músculo, hueso y piel); también podrán donar tejidos aquellos pacientes que murieron por un paro cardiaco irreversible; en ambos casos se realizan los estudios necesarios para asegurarse de que los órganos y tejidos son viables para beneficiar a los receptores, ya que no todas las personas que fallecen pueden ser donadores y hay que cerciorarse de que no transmitan infecciones o cáncer.

La muerte encefálica es la pérdida irreversible de las funciones del cerebro, lo que significa que un ser humano muere; sin embargo, sus órganos y tejidos pueden mantenerse funcionando mediante ventilación mecánica artificial y medicamentos para que puedan ser donados.

 

Link para la tarjeta de donador voluntario http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/salud/tarjeta_donacion.pdf

Fuente: Instituto Mexicano del Seguro Social www.imss.gob.mx